El reciclaje de forma industrial de los Neumáticos Fuera de Uso produce tres tipos de materiales: caucho granulado o en polvo, metales y fibras plásticas. Esto se hace a través de maquinarias en plantas de reciclaje que tiene capacidad de picar y separar los materiales que componen al los neumáticos.

De los procesos de reciclaje derivan productos que tienen gran versatilidad en posteriores aplicaciones. Como ejemplo el polvo o granulado de caucho puede utilizarse para fabricar pisos, rellenar canchas de césped artificial, como aditivo en mezclas asfálticas, etc. Los metales vuelven a fundirse para volver a la industria y las fibras son generalmente quemadas para la obtención de energía.

Si bien estos tres materiales tienen variados destinos finales, en el caso las fibras (polímeros) no se habían presentado otras aplicaciones más que la incineración. Recientemente, investigadores de la Universidad de British Columbia presentaron una aplicación diferente: las fibras derivadas de neumáticos reciclados para mejorar el concreto.

Fotografía de las fibras derivadas del reciclaje de Neumáticos

WEIBOLD – 20/07/2917

Un grupo de investigadores e ingenieros de la UBC (University of British Columbia), recientemente inventaron un tipo de concreto más fuerte y resiliente. La esencia de este invento son los neumáticos reciclados, más específicamente, las fibras que derivan de ese reciclaje. De acuerdo a la UBC, este nuevo tipo de concreto puede ser utilizado para construir estructuras como edificios, calles, puentes, diques, etc.

El grupo de UBC probó con diferentes proporciones de fibras de neumáticos buscando una mezcla ideal. Finalmente, Obinna Onuaguluchi, investigadora de UBC y becaria postdoctoral en ingeniería civil, logró establecer que 0.35 es el porcentaje de fibras que deben usarse en la mezcla para obtener los resultados deseados.

El asfalto modificado con caucho reciclado de neumáticos no es una tecnología nueva, y pueden encontrarse carreteras de este tipo en Estados Unidos, Alemania, España, Brasil, China y más países. Pero este nuevo concreto desarrollado por la UBC y reforzado con fibras utiliza estos polímeros para aumentar la resistencia y vida útil del material.

Onuaguluchi propone que la inclusión de fibras reduce la formación de fisuras un 90% comparado al concreto convencional. Mientas las estructuras de concreto convencional desarrollan micro-fisuras con el pasaje del tiempo, estas fibras de polímeros sirven como puentes o entramados que protegen la estructura y permiten que dure mucho más.

Nemy Banthia, profesora de ingeniería civil de la UBC quién supervisó el trabajo, reivindica que esta potencial tecnología puede tener un gran impacto ambiental e industrial. Diariamanete, el mundo produce aproximadamente tres billones de neumáticos que contienen alrededor de tres millones de toneladas de fibras en su composición. La mayor parte los neumáticos terminan en vertederos e incluso sus fibras al ser reciclados, se queman o desechan. Sin embargo si las fibras son introducidas en el concreto, podría disminuir la huella que deja la industria de los neumáticos y reducir las emisiones de la industria de la construcción (el cemento es una fuente imporante de emisiones de gases de efecto invernadero).

Banthia también es directora científica del Centro de Investigación de Excelencia de Canadá-India (IC-IMPACTS) de la UBC, responsable de las asociaciones de investigación y las colaboraciones entre los países. Señala que anualmente la industria utiliza casi seis millones de metros cúbicos de hormigón y que las fibras añadidas en cada metro cúbico del material podrían beneficiar tanto al medio ambiente como a la industria.

La primera aplicación fue para restaurar las escaleras frente al edificio McMillan en el campus  de la UBC en mayo de este año. El equipo ha seguido su funcionamiento usando sensores especiales incorporados en el concreto. Ellos monitorean el desarrollo de las posibles tensiones, grietas, etc. Hasta ahora, los resultados comprueban las conclusiones hechas por la investigación de laboratorio, es decir, que las fibras de neumáticos reciclados reducen significativamente el agritamiento del hormigón.

La descripción de la investigación publicada en Materiales y Estructuras fue apoyada por IC-IMPACTS, Tire Stewardship de British Columbia, Atlantis Holdings y Western Rubber Products (una empresa de reciclaje de neumáticos que suministró las fibras a UBC).

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